El pasado 25 de Diciembre, día de Navidad, nos encontrábamos en Nueva York y sabíamos que a las 12 de la mañana jugaban los New York Knicks contra los Miami Heat. Una gran oportunidad de conocer in situ la NBA. Unas semanas antes de irnos, habíamos estado mirando en nba tickets entradas para ese partido o para el que jugaban dos días después, también en casa, los Knicks contra San Antonio Spurs. No nos decidiamos entre uno y otro y el tiempo se nos fue echando encima, así que, al final, decidimos comprarlas "in situ" pensando que el día de Navidad poca gente querría ver un partido de baloncesto a esa hora.
Llegamos al Madison Square Garden una hora y media antes y nuestra sorpresa fue encontrarnos con que no había entradas para ese día y las únicas entradas que quedaban eran para el de dos días después, a un precio de 300 dólares la más barata (un poco más de 200 euros). Eso sí, como los americanos están perfectamente organizados, nos dijeron que teníamos una posibilidad, hacer una cola para conseguir alguna de las devoluciones que se pudiesen dar ("cancelation line"). Ah! y que las que vendían los reventas, fuera del Madison Square Garden, no se nos ocurriese comprarlas ya que eran todas "fake". Después de preguntar bastantes veces donde estaba la cola, ya que no veíamos ninguna, un grupo de gente de unas 10 personas nos dijeron que eran ellos los primeros y que les habían dicho que esperasen allí, en uno de los pasadizos que dan paso a las taquillas, justo antes del primer control de seguridad. Conforme fue llegando gente a la cola, la gente de seguridad fue poniéndonos unas vallas y haciéndola un poco más "oficial". Cuando quedaban 10 minutos, a los primeros cinco les dieron un papel con un número y les dijeron que fuesen a la taquilla número 20. Poco después repartieron más papeles y nos tocó uno. Nos fuimos a la taquilla y tras esperar un poco llegó nuestro turno. Nos ofrecieron entradas de 40$, de 65$, de 78$, de 150$ y de ahí hasta 3000$. Si queríamos estar los dos juntos y tener buena vista, nos recomendaron las de 78$ en adelante, así que fue las que compramos. De la cola de cancelaciones sólo 20 personas consiguieron entrada, asi que si algún día vais sin entrada, ir con bastante tiempo de antelación.
Nos sentamos con el juego empezado, pero como otros cientos y cientos de espectadores, porque las escaleras mecánicas que nos iban subiendo de planta estaban abarrotadas, y los pasillos interiores también. Es otro concepto el que tiene la gente allí de espectáculo deportivo, lo primero que ves es que no sufren por su equipo, van a pasarlo bien pero no sólo por lo que pasa en el juego. Para eso tienen multitud de bares donde poder beber y comer comida recién hecha, y un espectáculo organizado entorno al juego que es increible. Por ejemplo, no todos los tiempos muertos duran lo mismo, si el espectáculo de la cancha no había acabado, se esperaba (llegamos a ver tiempos muertos de 3 minutos, y también esperan si la publicidad en televisión es más grande de lo normal). Luego está el juego de luces que tienen, capaces de dejar un sólo foco iluminando a un malabarista con toda la cancha a oscuras, o todo lo contrario. Y cuando se está jugando, sólo queda iluminada la cancha, no como en la ACB que hay luces por todas partes. Ah! y no hay un segundo en el que no pase nada. Ejemplo numero uno:
Ejemplo número 2. Las cheerleaders que no falten, aunque no salieron mucho dada la cantidad de espectáculos que había. Y a la vez, lanzamiento de camisetas con pistolas, que conseguían tirarlas a las filas más altas. Esto lo hicieron un par de veces:
¿Y el juego en sí? Pues sinceramente, no es nada del otro mundo. Es más, es lo menos espectacular de todo. No se parece en nada a esos miniresumenes que nos ponen en los telediarios con las 3 mejores canastas de la jornada. Ni una vimos de esas. El baloncesto de los New York Knicks era muy malo, aburrido y con muchos fallos; los Miami Heat, campeones de la NBA en el 2006, eran un poco mejores, pero parecía que jugaban a cámara lenta, ya que sólo jugaban cuando los de casa se les acercaban en el marcador. Por cierto, la anécdota fue ver a los Knicks jugar de verde, por lo visto era un homenaje a una de sus primeras camisetas...
A pesar de que en cualquier espectáculo, ya sea deportivo o no, tienen a un montón de gente por la grada vendiendo de todo (eso sí, cada uno sólo vende una cosa), aprovechamos el descanso del primer cuarto para ir a uno de lo muchos puestos de comida. El estadio, que tiene más de cuarenta años, está ya vetusto y no se puede comparar con los nuevos que tienen otros equipos, sus pasillos interiores son estrechos, pero aún así, tienen infinidad de puestos diferentes de comida, todos ellos con pantallas de televisión para seguir viendo el partido. Hay tantos que las colas no son de más de tres o cuatro personas, con lo que ir al bar no supone ninguna perdida de tiempo. Ah! y el precio es muy adsequible, si quereis hacer un cálculo, quitarle un 33% a esas cantidades y ya lo tendreis en euros. Y no sólo en espectáculos de este tipo, por ejemplo, en las gasolineras, encuentras absolutamente de todo para comer y beber a unos precios de supermercado barato, no como aquí, que beber o comer algo en un cine, gasolinera, etc... es carísimo, llegando a rozar lo ridículo. Pequeño video del puesto al que fuí:
Nos pillamos lo de arriba del todo, el perrito más largo con Knish (que es un trozo grande de patata rebozada y frita que estaba bastante bueno) y unos nachos con queso (el queso te lo ponen en un tupper separado para que no te caiga por el camino). Ah! el ketchup y la mostaza es self service, y no veais lo limpio que estaba todo. De hecho, no limpian al final; antes, durante y después, hay gente limpiándo por todas partes.
Sólo hubo un momento en el que los Knicks se acercaron un poco a los Heat, y entonces mirar lo que pusieron en el marcador (minuto 1:00), a famosos que eran fans de los Knicks pidiéndole al público hacer ruido. Ah! y por supuesto el famoso "De-fence" con el también famoso organillo (el organillo existe, hay un tio en la cabina tocándolo en todos los estadios de basket y demás deportes). Video del momento donde la gente estuvo más animada:
Y por supuesto no podía faltar uno que se animo cuando se vió en el videomarcador y se puso a hacer un striptease. Al final, una canasta fallada a falta de 37 segundos hizo que la gente se empezase a levantar. No tuvimos otro remedio que dedicarles un "vaya puta mierda de afición", aunque sinceramente, no se lo merecían, porque animaba TODO el estadio, no sólo la gente joven. Eso sí, no vimos a nadie con cara larga por haber perdido, lo dicho, no sufren por un equipo.
Sinceramente, en cuanto a baloncesto, fue un partido un poco mejor que uno ACB, pero en cuanto a espectáculo, es otro mundo en todos los aspectos. Por ejemplo, la cantidad de gente trabajando por y para el espectáculo. Había acomodadores, gente limpiando, en los bares había muchísima gente para que todo fuese rápido, gente de seguridad por todas partes, circuito propio de televisión en el marcador con cámaras por todo el estadio. Por haber, había hasta un DJ, para los escasos segundos que quedasen "vacios".
Han sabido hacer de un juego normal (es el tercer deporte del pais sin contar los de motor), algo espectacular. Han sabido acercar el deporte al espectador y llenar estadios incluso en un partido normal y corriente como era este (los Knicks son ahora mismo de los peores de la NBA). Detalles como que la gente esté sentada tan cerca del juego, estándo la primera fila en el mismo parqué, son cosas que animan a la gente a ir. Aunque es algo que yo creo que no se puede hacer aquí, porque a pesar de todos los estereotipos que nos venden nuestros medios de comunicación de los americanos (poco menos que todos tienen cuatro o cinco armas), son gente mucho más civilizada, educada y, sobre todo, limpia. Y luego está todo el espectáculo que rodea al juego, como lo que hemos visto, o como poder seguir el partido en los videomarcadores, donde te repiten las jugadas, te ponen estadísticas del que metió canasta o del que va a tirar un tiro libre. Te da la sensación de que está hecho para que tú te lo pases bien, no como aquí, que si vas al basket te vas con la sensación de "haber hecho tú una obra benéfica para que tu equipo no desaparezca".
Han sabido hacer de un juego normal (es el tercer deporte del pais sin contar los de motor), algo espectacular. Han sabido acercar el deporte al espectador y llenar estadios incluso en un partido normal y corriente como era este (los Knicks son ahora mismo de los peores de la NBA). Detalles como que la gente esté sentada tan cerca del juego, estándo la primera fila en el mismo parqué, son cosas que animan a la gente a ir. Aunque es algo que yo creo que no se puede hacer aquí, porque a pesar de todos los estereotipos que nos venden nuestros medios de comunicación de los americanos (poco menos que todos tienen cuatro o cinco armas), son gente mucho más civilizada, educada y, sobre todo, limpia. Y luego está todo el espectáculo que rodea al juego, como lo que hemos visto, o como poder seguir el partido en los videomarcadores, donde te repiten las jugadas, te ponen estadísticas del que metió canasta o del que va a tirar un tiro libre. Te da la sensación de que está hecho para que tú te lo pases bien, no como aquí, que si vas al basket te vas con la sensación de "haber hecho tú una obra benéfica para que tu equipo no desaparezca".
Si tengo tiempo haremos un "Un día en el Beisball" del pasado verano, y ya vereis como esta concepción de espectáculo es algo común en todos los deportes.
Unas fotos:
El DJ...
La mítica máquina de Gatorade:
La gente de la prensa:
Al día siguiente, la cancha albergaría un partido de la NHL (Liga Nacional de Hockey hielo), y al otro, otro de la NBA... Eso sí que es un multiusos!!!
Cerca, cerca:
Al final, bajamos a la cancha a sacarnos la última foto!
Una experiencia muy recomendable para entender mejor el concepto americano de espectáculo deportivo. Aunque no os guste el basket, si estais un día por USA, no dudeis en ir!!

















