Pasán los días y todavía no me creo que hayamos ganado el Mundial de la vuvuzela. Pasan los días y no me creo que el cuento tuviese un final tan perfecto, con un gol en la prorroga a un equipo tan cerdo como el holandés y marcado por nuestro jugador más humilde, el que no levanta nunca la voz en los micros, el que sólo habla en el campo, el que se cose la pelota a los pies y sólo las suelta para dar un pase genial o meter un Iniestazo en la portería contraria. Hablamos de Don Andrés Iniesta, quizás el único tipo capaz de marcar un gol que da un Mundial y acordarse al instante de la dedicatoria que llevaba preparada en la camiseta interior.
Mientras se hace realidad el rumor de que Hollywood estudia su historia para un guión de película (se merece eso y más), empieza a aparecer alguna cosilla digna de destacar como este video que me mandan desde Royale con Queso (gracias!!). No es aquel remix de hace cuatro años cuando ganó el Mundial Italia (REMEMBER), pero está bien.



















